Obesidad

¿Qué es la obesidad?

La obesidad es una enfermedad en la que el individuo presenta una acumulación excesiva de grasa corporal la cual puede ser perjudicial para la salud. Si la obesidad no se resuelve de manera temprana puede generar complciaciones como síndrome metabólico, diabetes mellitus, hipertensión arterial, dislipidemias, desgaste articular por el exceso de peso y cáncer. El índice de masa corporal (IMC) es indicador de la relación entre el peso y la estatura que se utiliza para determinar si una persona se encuentra en sobrepeso u obesidad. El sobrepeso es la antesala a la obesidad. Un IMC mayor de 25 es un indicador de sobrepeso, mientras que arriba de 30 lo es de obesidad.

¿Qué causa la obesidad?

Puede deberse a factores genéticos, a malos hábitos de alimentación asociados a poca actividad física, a factores psicológicos y emocionales.

¿Qué tienen que ver mis emociones si soy obeso?

Resulta claro cómo un individuo experimenta emociones negativas como el estrés, la angustia, el desagrado, el miedo, el enojo, la desesperación o la vergüenza al saberse obeso. Estos estados emocionales son reflejo de una dificultad para afrontar circunstancias adversas. Ante la dificultad del individuo para tolerar el estrés, el enojo, la desesperación o la vergüenza, una estrategia de afrontamiento comienza a ser el comer en cantidades abundantes, en múltiples ocasiones durante el día, o de manera desordenada y desbalanceada. El individuo fácil y quivocadamente aprende que para tolerar las adversidades y sus estados emocionales, puede desviar la tensión con los alimentos.

Comer compulsivamente puede estar asociado a otras “conductas de escape” como autolesiones, alcoholismo, sexo y compras compulsivas.

¿Que son los comedores compulsivos (Trastorno por artacón)?

El comer compulsivamente es un trastorno de conducta alimentaria llamado Trastorno por Atracón el cual se caracteriza por:

  • Atracones: son episodios donde una persona puede comer de forma rápida y excesiva, sintiendo que se pierde el control de lo que se come o que no se puede parar, a pesar de ya estar satisfecho y sin hambre.
  • Malestar físico por estar muy lleno.
  • Comer muy rápido
  • Comer a solas por sentir vergüenza de la forma en la que se está comiendo.
  • Comer sin hambre.
  • Sentir culpa por la forma en que se está comiendo.

¿Por qué no puedo parar de comer?

El comer es esencial para vivir, una quinta parte de lo que comemos es utilizado por el cerebro, y es el mismo cerebro el que se asegura que comemos lo suficiente para satisfacer sus necesidades.

Existen dos aspectos de suma importancia en los que el cerebro participa en el control alimentario:

1. El control del equilibrio corporal: lo que nos da la sensación de hambre.

2. El sistema impulsor: lo que nos da el “deseo” de comer y el “placer” que se obtiene al comer.

Ambos elementos están alterados en una persona que padece Comer Compulsivamente (Trastorno por atracón) y esta alteración se manifiesta en forma de atracón. Un atracón es un episodio donde una persona puede comer de forma rápida y excesiva, sintiendo que se pierde el control de lo que se come o que no se puede parar, a pesar de ya estar satisfecho y sin hambre.

Los atracones o la sobreingesta de alimento aparecen si:

  • Se ha estado infraalimentado durante un periodo de tiempo (ayunar por horas o días)
  • drenados del estomago después de comer (ej. vómito).
  • Ha disminuido el consumo de alimentos muy apetitosos o “prohibidos” ( ej. chocolate, postres, dulces, etc).
  • Estados emocionales como el estrés, el enojo, la tristeza.

Otra circunstancia que contribuye es si el acceso a alimentos muy apetitosos en alguna etapa de su vida fue asociado a “premio” o “castigo” este tipo de aprendizaje altera el sistema impulsor del cerebro. Hacer una dieta para obtener una silueta o figura deseada puede alterar ambos sistemas desencadenando en un estilo de alimentación impredecible apareciendo de esta forma los atracones de comida.

El cerebro de un adolescente es propenso a aprender hábitos y conductas inusuales; está demostrado que si se alteran los hábitos de alimentación en etapas criticas del desarrollo, se generan cambios importantes a nivel cerebral, de esta forma la alteración persistente en el sistema de búsqueda de recompensa (alimentos muy apetitosos) puede quedar registrada de forma permanente. Lo paradójico es que el deseo por estar delgado puede poner en marcha una forma trastornada de alimentarse incrementando el riesgo para desarrollar obesidad.

¿Cómo se trata la obesidad?

Uno aspecto muy importante es establecer objetivos de tratamiento; estos objetivos deben consistir en mejorar la salud y el bienestar. Las metas que pueden tener las personas que cursan con obesidad pueden variar con respecto a la mejora real enfocada en los factores de riesgo para la salud.

Es importante en un inicio poner foco en las complicaciones médicas que pueden estas asociadas a la obesidad, a manera de causa o como consecuencia; establecer objetivos sobre la pérdida de peso apoyado por asesoría nutricional e incremento en la actividad física.

¿Por qué un psiquiatra también debe tratar la obesidad?

Se ha demostrado que de las personas que cursan con obesidad un gran porcentaje también puede presentar un trastorno de conducta alimentaria (ej. Bulimia o Comer compulsivamente), otros padecimientos que pueden estar presentes de manera frecuente son la depresión, ansiedad, el trastorno por déficit de atención (TDAH), abuso de sustancias y trastornos de la personalidad.

  • Estas enfermedades sólo las puede diagnosticar el Psiquiatra, que es el médico especializado en la enfermedades mentales.
  • De no detetctarse oportunamente cualquiera de estas condiciones mencionadas (Comer compulsivamente, Depresión, Ansiedad, TDAH, abuso de sustancias y trastornos de la personalidad), difícilmente el problema de obesidad va a resolver, puede empeorar y complicarse gravemente.

Trastornos de la conducta alimentaria

Trastornos de la conducta alimentaria

¿Qué son los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA)?
Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) se caracterizan por alteraciones graves de la conducta alimentaria y aparecen con mayor frecuencia entre los adolescentes y jóvenes adultos. Estas condiciones pueden ser crónicas y recidivantes, y se asocian a menudo con otros padecimientos psiquiátricos y secuelas médicas de importancia.

¿Cuáles son los Trastornos de la Conducta Alimentaria?

Entre los TCA se encuentran la anorexia nervosa y la bulimia nervosa, que han recibido la mayoría de la atención de las investigaciones en las últimas décadas. También existen otros trastornos denominados “Trastornos de la Conducta Alimentaria No Especificados” (TANE), los cuales no cumplen por completo los criterios diagnósticos para anorexia nervosa o bulimia nervosa, pero no por esto son menos graves o importantes.

¿Qué es la Anorexia Nervosa (AN)?

Es un padecimiento que se caracterizan por la presencia de una preocupación excesiva por el peso corporal y la comida, miedo intenso a ganar peso o a convertirse en obeso (aún cuando el peso se encuentre por debajo de lo normal), rechazo a mantener un peso corporal por encima del mínimo normal, presentan conductas dirigidas hacia la pérdida de peso, la ausencia de menstruación en al menos tres ciclos consecutivos y una distorsión en la forma de percibir el cuerpo.

¿Qué es la Bulimia Nervosa (BN)?

Es un padecimiento que se caracteriza por episodios recurrentes de atracones, en los que se ingiere una gran cantidad de alimento (superior a lo que la mayoría de las personas comería), de forma rápida (en menos de dos horas) y con la sensación de no poder parar. También se caracteriza por la presencia de conductas destinadas a deshacerse de lo que se comió, como puede ser el vómito provocado, el abuso de fármacos laxantes y diuréticos u otros medicamentos, el ayuno o el ejercicio excesivo.

¿Con qué frecuencia se presentan?

Estudios en adolescentes y jóvenes adultas han revelado una prevalencia del 0,5-1 % para los cuadros clínicos que cumplen todos los criterios diagnósticos de anorexia nerviosa y 3% para bulimia nervosa.

¿Cuáles son las complicaciones que pueden acompañar a estos trastornos?

Cambios fisiológicos y metabólicos secundarios al estado de desnutrición en el caso de AN o de mala nutrición para el caso de BN.

Alteraciones en la sangre como puede ser anemia, disminución de los leucocitos (que puede condicionar infecciones frecuentes y de difícil tratamiento), alteraciones en la coagulación, entre otras.

Alteraciones en el aparato digestivo principalmente ocasionados por la autoinducción de los vómitos, como puede ser hernias hiatales, reflujo gastro-esofágico, desgarros esofágicos, o por el abuso de laxantes como estreñimiento y prolapso rectal, entre otras.

Alteraciones hidroelectroliticas ocasionadas por la ingesta excesiva de agua, usos de diuréticos y pérdida de potasio por los vómitos. Todo lo anterior puede condicionar arritmias cardiacas, paro cardiaco, crisis convulsivas, coma e incluso la muerte.

¿Cuál es el tratamiento para estos trastornos?

Puede ser ambulatorio o con hospitalización según la magnitud de la pérdida de peso y el estado físico. Si el paciente cursa con una depresión con alto riesgo suicida o existe una crisis familiar está indicado el tratamiento en una unidad de Psiquiatría.

Como objetivo del tratamiento de la desnutrición es asegurar el aumento de peso y controlar y tratar los efectos de la inanición, se elabora una estrategia enfocada a regularizar las comidas.

También es importante el tratamiento psicosocial y la terapia de grupo, así como la terapia cognitivo conductual orientada a modificar actitudes y hábitos alimentarios, dieta e imagen corporal. La psicoterapia familiar suele ser útil para manejar los problemas en la relación entre los miembros y ayuda – por consiguiente – a reducir los síntomas.

La obesidad y las emociones

La obesidad y las emociones

Introducción
El alcance epidémico de la obesidad y sus consecuencias deletéreas para la salud exigen el estudio de sus posibles causas y factores de riesgo, incluyendo factores culturales y la salud mental.

Cualquier intento de solución a este padecimiento exige una visión integral y realista del problema, ya que frecuentemente éste se estigmatiza o se crean una serie de mitos o creencias sin fundamento, que sólo entorpecen su abordaje y provocan distintas reacciones desfavorables tanto a nivel individual, como social.

Cuando se estudia la relación entre las emociones y la obesidad se deben contemplar los siguientes aspectos:

  • Alteraciones emocionales primarias que faciliten el desarrollo de la obesidad o la perpetúen.
  • Alteraciones emocionales en respuesta a la obesidad.
  • El cuidado de la salud mental durante la reducción de peso.

Médicos, nutriólogos, terapeutas familiares, profesionales de la salud, psicólogos, profesores y personas interesadas en el tema.

Objetivos generales

Identificar la relación entre distintos aspectos emocionales y la propensión a la obesidad, así como entender la participación de la salud mental en la reducción de peso.

Lograr una visión realista de la problemática de la obesidad, desde una perspectiva integral incluyendo aspectos médicos, psicológicos y culturales, y comenzarse a plantear distintas estrategias encaminadas al bienestar personal y social.