Trastornos de la conducta alimentaria

¿Qué son los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA)?
Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) se caracterizan por alteraciones graves de la conducta alimentaria y aparecen con mayor frecuencia entre los adolescentes y jóvenes adultos. Estas condiciones pueden ser crónicas y recidivantes, y se asocian a menudo con otros padecimientos psiquiátricos y secuelas médicas de importancia.

¿Cuáles son los Trastornos de la Conducta Alimentaria?

Entre los TCA se encuentran la anorexia nervosa y la bulimia nervosa, que han recibido la mayoría de la atención de las investigaciones en las últimas décadas. También existen otros trastornos denominados “Trastornos de la Conducta Alimentaria No Especificados” (TANE), los cuales no cumplen por completo los criterios diagnósticos para anorexia nervosa o bulimia nervosa, pero no por esto son menos graves o importantes.

¿Qué es la Anorexia Nervosa (AN)?

Es un padecimiento que se caracterizan por la presencia de una preocupación excesiva por el peso corporal y la comida, miedo intenso a ganar peso o a convertirse en obeso (aún cuando el peso se encuentre por debajo de lo normal), rechazo a mantener un peso corporal por encima del mínimo normal, presentan conductas dirigidas hacia la pérdida de peso, la ausencia de menstruación en al menos tres ciclos consecutivos y una distorsión en la forma de percibir el cuerpo.

¿Qué es la Bulimia Nervosa (BN)?

Es un padecimiento que se caracteriza por episodios recurrentes de atracones, en los que se ingiere una gran cantidad de alimento (superior a lo que la mayoría de las personas comería), de forma rápida (en menos de dos horas) y con la sensación de no poder parar. También se caracteriza por la presencia de conductas destinadas a deshacerse de lo que se comió, como puede ser el vómito provocado, el abuso de fármacos laxantes y diuréticos u otros medicamentos, el ayuno o el ejercicio excesivo.

¿Con qué frecuencia se presentan?

Estudios en adolescentes y jóvenes adultas han revelado una prevalencia del 0,5-1 % para los cuadros clínicos que cumplen todos los criterios diagnósticos de anorexia nerviosa y 3% para bulimia nervosa.

¿Cuáles son las complicaciones que pueden acompañar a estos trastornos?

Cambios fisiológicos y metabólicos secundarios al estado de desnutrición en el caso de AN o de mala nutrición para el caso de BN.

Alteraciones en la sangre como puede ser anemia, disminución de los leucocitos (que puede condicionar infecciones frecuentes y de difícil tratamiento), alteraciones en la coagulación, entre otras.

Alteraciones en el aparato digestivo principalmente ocasionados por la autoinducción de los vómitos, como puede ser hernias hiatales, reflujo gastro-esofágico, desgarros esofágicos, o por el abuso de laxantes como estreñimiento y prolapso rectal, entre otras.

Alteraciones hidroelectroliticas ocasionadas por la ingesta excesiva de agua, usos de diuréticos y pérdida de potasio por los vómitos. Todo lo anterior puede condicionar arritmias cardiacas, paro cardiaco, crisis convulsivas, coma e incluso la muerte.

¿Cuál es el tratamiento para estos trastornos?

Puede ser ambulatorio o con hospitalización según la magnitud de la pérdida de peso y el estado físico. Si el paciente cursa con una depresión con alto riesgo suicida o existe una crisis familiar está indicado el tratamiento en una unidad de Psiquiatría.

Como objetivo del tratamiento de la desnutrición es asegurar el aumento de peso y controlar y tratar los efectos de la inanición, se elabora una estrategia enfocada a regularizar las comidas.

También es importante el tratamiento psicosocial y la terapia de grupo, así como la terapia cognitivo conductual orientada a modificar actitudes y hábitos alimentarios, dieta e imagen corporal. La psicoterapia familiar suele ser útil para manejar los problemas en la relación entre los miembros y ayuda – por consiguiente – a reducir los síntomas.

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